Psicoterapia 10×10

“Etimológicamente, la Psicoterapia auna los términos Psico y Terapia. Psico alude al término griego Psyché,  que significa Alma, Mente o Psique, mientras que Terapia significa, vulgarmente,  Tratamiento. Uniendo ambas terminologías, podríamos inferir que Psicoterapia alude al tratamiento del Alma o de las afecciones del Alma. Sin embargo, el significado de Alma es complejo de entender hoy en día, porque está teñido de un cariz místico o religioso con el que no todo el mundo se siente cómodo o identificado.

Para actualizar su sentido podemos hacer uso de la etimología de la  palabra Terapeuta que tiene un significado más complejo que Terapia. Terapeuthes viene de Therapeueien, que en griego significaba cuidar, atender, aliviar, pero también se usaba para designar a los servidores de los templos y los dioses, o al devoto de algún dios o culto. Estos servidores de lo sagrado terminaron por servir también a todos aquellos que padecían de alguna afección del Alma, ya que el Alma era entendida por los griegos como la chispa o expresión individual de la realidad divina y que estaba encarnada también en la especificidad única e irrepetible un ser y una vida humana. En algunas tradiciones esotéricas se creía que el terapeuta era aquel que acompañaba a la persona a través de profundas crisis personales,  en su busca de sentido, que es lo mismo que decir, en busca de su Alma, dado que el Alma era entendida como aquella parte de nuestro ser que lleva dentro de si el germen no sólo de nuestra naturaleza divina sino también del sentido de ser exactamente lo que somos y cómo somos y no cualquier otra cosa. Es decir, es aquello que nos une y la vez nos diferencia de todos, aquello que es a la vez totalidad y diferencia.

En una vida postmoderna, caótica y acelerada,  en la que el sentido de lo espiritual y de lo esotérico (el carácter interno del fenómeno religioso) es cada vez menos entendido y más banalizado, y en el que el materialismo y el culto a las necesidades del cuerpo han venido a sustituir a la búsqueda y necesidad de propósito, es claro que la Psicoterapia ha venido a sustituir en muchos sentidos al ámbito religioso, porque las necesidades profundas del ser humano no cambian, aunque cambien de forma.  Hoy en día,  la figura del psicoterapeuta se ha convertido en una mezcla entre un confesor, un confidente, un amigo y un padre y/o madre. Es claro que esta proyección es psicológicamente necesaria para que se produzca tanto el contexto como el proceso terapéutico.  Sin embargo, las competencias de la Psicoterapia aun no están lo suficientemente claras. Este es uno de los objetivos que estamos decididos a discriminar en nuestro modelo teórico y psicoterapéutico.

A nivel de calle, se suele confundir la Psicología, que engloba muchas otras ramas, posibilidades y variantes, con la Psicoterapia, que nace de la unión del conocimiento de unos sólidos fundamentos teóricos psicológicos con la experiencia de campo que solo puede dar la práctica de la Terapia, es decir, el poner estos conocimientos al servicio del otro. No todo psicólogo es y puede ser un buen psicoterapeuta, aunque todo buen psicoterapeuta necesita ser un buen psicólogo. Pero además, resulta que para ser un buen psicólogo no basta con hacer una carrera que se llame a si misma Psicología. La Psicología como ciencia engloba ciertos conocimientos básicos necesarios del comportamiento y conducta humanos, pero como conocimiento significa, aunque muchos psicólogos con otra orientación piensen de un modo muy distinto,  una predisposición y aptitud natural para ver y comprender los entresijos del alma humana. Nietzsche, en su obra Genealogía de la Moral,  alude a si mismo en ocasiones como ” Nosotros los psicólogos”, y jamás estudió Psicología, ni siquiera Filosofía, sino Filología. Fue sin duda su carácter observador e introvertido así como sus conocimientos sobre la cultura griega lo que le dieron sus impresionantes dotes de psicólogo.

Por si esto no fuera poco, existe una completa confusión a la hora de elegir una Psicoterapia, como si fuera, y lo es en cierto punto, un producto más de supermercado, y por lo tanto, sujeto a la misma competencia consumista. Con este fin muchísimos psicoterapeutas terminan por asumir digamos, estrategias de resolución y  competitividad para un mundo que se define a si mismo resolutivo y competitivo.  No existe, y en ese aspecto estamos trabajando, ningún modelo que sea capaz discriminar que tipo de Psicoterapia seria mas eficaz para necesidades personales y contextuales de una persona en un momento dado y no en otro. A menudo la gente acude al psicoterapeuta o al psicólogo o bien porque se lo han recomendado o bien como una especie de lotería, cuando es un hecho comprobado que lo que puede resultar muy útil para una persona no lo es para otra, porque estamos hablando de otra genética, otro carácter, otra personalidad, otro modelo cognitiva, otro sistema de creencias y  pertenencia y en definitiva, otro mundo. Dado que en cualquier Psicoterapia se busca  crear unos vínculos afectivos y profesionales de confianza, será mas probable que el cliente se quede con el psicoterapeuta por esta necesidad o por su carisma, que por su modelo psicoterapéutico, cuando este sigue siendo también importante.

La psicoterapia 10×10 que propongo es un adelanto del Modelo Axial Integrativo en el que estoy trabajando, y está basada en una síntesis e integración de las principales escuelas psicoterapéuticas y sus principales representantes, partiendo del hecho de que cada escuela y modelo cubre un aspecto insustituible, aunque sea desde un enfoque diferente, del ser humano. Desde mi punto de vista no tiene sentido excluir las aportaciones del psicoanálisis en pos de un enfoque más cognitivo-conductual, o creer que los descubrimientos de la terapia humanista o familiar-sistémica invalidan los modelos diferenciales-evolutivos  o más experimentales. Todos son válidos, si se utilizan en el contexto oportuno y para el tipo de situaciones en el que pueden dar mejor resultado. No se trata de elegir entre uno u otro, o creer que hay modelos más válidos y otros mas desfasados. Este ha sido siempre la guerra entre los distintos egos de los psicólogos y psicoterapeutas pioneros de una nueva metodología. Hay dimensiones del Alma Humana más profundas que pueden ser tratadas mejor desde modelos más familiarizados con las dinámicas del inconsciente mientras que otras más prosaicas y cotidianas responderán mejor a un enfoque más familiarizado con lo que se puede reconocer ya a simple vista a través de la mera observación del lenguaje no verbal y de la sintomatología. Lo importante es saber qué modelos utilizar en cada caso, para qué propósito y de qué manera.

La Psicoterapia 10×10  se centra el qué, el para qué y el cómo de los modelos utilizados en  Psicoterapia,  y se basa en 10 sencillos pasos (ver menú desplegable) que, en mi opinión y experiencia profesional,  aúnan lo mejor y más destacable de la esencia del contexto y el proceso psico-terapéutico. Así mismo, al ser una síntesis de muchos otros modelos, ha sido diseñada para ser lo más eficaz posible, sin perder ni la profundidad ni la sutileza que se necesita para afrontar las resistencias y los obstáculos que surgen naturalmente  durante el proceso. El modelo está diseñado no para solucionar ningún problema sino para originar y estabilizar un cambio de percepción que permitirá al cliente posicionarse frente a la crisis y el conflicto desde un lugar mucho más flexible y con muchos más recursos. Lo que haga después con ellos depende de su libre elección. Se ofrecerá un proceso estratégico e intensivo de 10 sesiones con una o dos semanas de intervalo, dependiendo de las circunstancias personales y ambientales,  para la resolución de ese problema en concreto, que sólo se alargarán en el caso de que el cliente quiera profundizar en alguna otra temática que considere más esencial o nuclear que la que le trajo a consulta. Si este es su deseo, se continuará en otro nivel, utilizando las herramientas más oportunas. Si considera que los objetivos por los que llegó a consulta están resueltos y no desea profundizar más en ese momento, el proceso terapéutico  y la dinámica de  relación terapeuta-cliente se darán por finalizados”.

Texto basado en mi artículo: “Competencias de la Psicoterapia desde el Modelo Axial Integrativo”, publicado es esta misma web. Todos los derechos reservados. 

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